En voz de Vicente Leñero
Escuchando
este audio pienso en las decisiones que constituyen lo que soy hasta hoy, y cómo
éstas, en parte, han estado marcadas por la sobrepoblación de mi país.
También
pienso en mi identidad como mexicana marcada por esos “edificios que enmascaran
olvidos”, para mí esa frase representa la tendencia que tenemos a evadir
nuestras experiencias dolorosas y angustiantes en lugar de enfrentarlas y darles
sentido para poder superarlas. Creo que como mexicanos desmentimos la realidad
y así vivimos entre ilusiones, acostumbrándonos a sobrellevar las injusticias. Me
ha marcado la desmentida y la desmemoria.
Como
producto del mestizaje mi identidad quedó, hasta cierto grado, atrapada en la
confusión de ideales que no son los míos pero a los cuáles, sin querer y con
enojo, parezco rendir tributo, desvalorizando mis raíces y llena de una rabia
incomprensible por todo esto. Sin embargo, pensarlo es comenzar a historiar y a
elaborar, intentando evitar la repetición compulsiva de traumas que me han sido
transmitidos por generaciones mexicanas muy anteriores a la mía, y que han
tenido como resultado una tendencia a únicamente sobrevivir. Ante esto -como he
escuchado por ahí- trato de mantener un esfuerzo para dejar mi país mejor de cómo
lo encontré.
Finalmente,
retomo unas palabras de Leñero: “Cada quien es su historia, cada quien la
refleja o la esconde con los gestos y guiños de un semblante que tiene lo que todos
pero nunca es el mismo. Cada cuerpo es el cuerpo de los otros. Cada gente es un
hombre o una mujer o un niño diferente, definitivamente único en esta, como en
cualquier otra ciudad del mundo. El misterio es la vida…”
Basado en el audio de
Vicente Leñero y en tus propias reflexiones: ¿Cómo crees que lo que él menciona
ha marcado a los mexicanos, a la gente que vive en el área metropolitana o a ti
en particular?